Introduccion Burbujas
Terminada la Primera Guerra Mundial gran parte de las heredadas noblezas europeas fueron substituidas por la creciente importancia del individuo, base de las grandes democracias.
Esa se suponía era la idea de la revolución rusa cuyo resultado fue exactamente el contrario; el individuo fue eliminado y triturado por el comunismo estatal.
En el mundo de la segunda pos-guerra el dinero se convirtió en factor político determinante al margen total de la capacidad y cultura de sus nuevos propietarios.
Pese a ello la democracia, en sus distintas versiones, creció en importancia, distinguiéndose la estadounidense de la inglesa que conserva un reinado, más por tradición que por utilidad pero es gobernada democráticamente; España es parecido.
Muchos de mi generación crecimos con el amor a la democracia, especialmente la estadounidense, con cuyas acciones imperialistas y comerciales en Latinoamérica nunca estuvimos de acuerdo pero cuya democracia y libertad interna queríamos imitar e implantar en nuestros países. La idealizamos como rechazo a los Stalin, Hitler, los Mussolini y los dictadorzuelos que padecíamos en esa América nuestra, la latina; algunos de ellos impuestos desde el exterior, otros de genuina producción local.
Esa atracción de la democracia de este país fue una de las razones por las que, en los cincuentas, vine temporalmente a vivir a los Estados Unidos; de eso hace muchos años.
Entonces admiraba, más que nada, la capacidad de aceptar con gracia una derrota electoral, sin insultos y acciones destructivas.
Estaba acostumbrado a la actitud de nuestros caciques políticos, que no perdían nunca porque el voto era una farsa y solo servía para darle cierto cariz legal a los fraudes electorales, ya fuera porque se llenaban las urnas previamente o se perdían las que contenían votaciones dudosas o, como sucedió años mas tarde, vergonzosamente, se cayera el sistema.
Es por eso que estoy dolorosamente tocado por el cambio que esta sufriendo nuestra democracia.
No me refiero a que gane un partido u otro, que finalmente para eso son las elecciones, sino a que la lucha electoral ya no es de ideas sino de intereses e insultos, y las elecciones y los votos se promueven como cualquier barata de mercancía.
Los votos se compran, no físicamente repartiendo dinero, ni con acarreados y tortas, como se hacía en México, sino gastándolo en forma desproporcionada en propaganda llena de verdades a medias, mentiras y no discutiendo propuestas viables sino supuestos errores o abusos, con el solo fin de destruir al contrario….
Ahora las elecciones las gana el dinero… y eso, con perdón, no es democracia, es guerra comercial, aunque los votos sean bien contados, lo que a veces no sucede, porque también en San Juan hace aire.
La lucha limpia de ideas ha desaparecido del mapa. Ahora casi no se habla de lo que se piensa sino de cuanto dinero se tiene para desacreditar a un oponente político.
Al que tenga más recursos, se le considera ganador potencial, porque la mercadotecnia, la propaganda pagada, los medios televisivos y el internet están llenos de costosas informaciones políticas, algunas de ellas ciertas, otras deformadas, en un país cuyo pueblo, en su mayoría, se deja influenciar por la propaganda comercio-política.
Eso no quiere decir que no haya personas capacitadas y analíticas de las situaciones y posibilidades políticas de los aspirantes, pero sus opiniones quedan ahogadas en ese mar de propaganda.
Las encuestas, muchas de ellas, pronostican que un político va a ganar, porque cuenta con $50 millones, en tanto que su oponente solo tiene 10 a su disposición.
¿Quién es el mejor? Claro, el que tiene más recursos…
Eso puede dar por resultado que sea el dinero y no las ideas ni la capacidad o preparación de los políticos la que nos va a gobernar
Y eso, de cualquier color que se pinte, es pésimo para el país porque muchos que podrían aportar conocimientos y experiencia se quedan en el camino aplastados por los millones de sus oponentes.
Y la existente reglamentación tarde o temprano tendrá que cambiar… pese al reciente fallo de la Suprema Corte que da facultades a las empresas a aportar recursos a los candidatos de su predilección. No se ha tomado en consideración que toda empresa que invierte en los políticos espera algún beneficio por su aportación. ¡Por Dios!
Muchas empresas tienen a China u otros países como accionistas, lo que quiere decir que estos pueden tener influencia en las elecciones americanas.
Urge un ajuste en las reglas y ha urgido durante los últimos 50 años… Pero: ¡Los intereses son los intereses!
Debería insistirse que los miembros registrados de cada partido solo pudieran aportar cierta cantidad y el gobierno federal o los estatales proporcionar recursos de acuerdo a los votos logrados en la última elección y…. ¡Nada más! Se debe prohibir la propaganda política especialmente a las fundaciones libres de impuestos bajo pretexto de la libertad de expresión.
Eso nivelaría el campo político. Las elecciones volverían a ser una lucha civilizada de ideas e ideologías en las que, el que pierda, no desaparezca del mapa, porque sigue viviendo en el país. Los EE.UU. no son dos países, sino uno solo en el que conviven los que votan por uno u otro y ambos merecen el respeto de todos.
A mi me parece que la democracia americana esta siendo asesinada por el dinero.
Comentarios rodolfo.casparius@gmail.com
Terminada la Primera Guerra Mundial gran parte de las heredadas noblezas europeas fueron substituidas por la creciente importancia del individuo, base de las grandes democracias.
Esa se suponía era la idea de la revolución rusa cuyo resultado fue exactamente el contrario; el individuo fue eliminado y triturado por el comunismo estatal.
En el mundo de la segunda pos-guerra el dinero se convirtió en factor político determinante al margen total de la capacidad y cultura de sus nuevos propietarios.
Analisis
Pese a ello la democracia, en sus distintas versiones, creció en importancia, distinguiéndose la estadounidense de la inglesa que conserva un reinado, más por tradición que por utilidad pero es gobernada democráticamente; España es parecido.
Muchos de mi generación crecimos con el amor a la democracia, especialmente la estadounidense, con cuyas acciones imperialistas y comerciales en Latinoamérica nunca estuvimos de acuerdo pero cuya democracia y libertad interna queríamos imitar e implantar en nuestros países. La idealizamos como rechazo a los Stalin, Hitler, los Mussolini y los dictadorzuelos que padecíamos en esa América nuestra, la latina; algunos de ellos impuestos desde el exterior, otros de genuina producción local.
Conclusion
Esa atracción de la democracia de este país fue una de las razones por las que, en los cincuentas, vine temporalmente a vivir a los Estados Unidos; de eso hace muchos años.
Entonces admiraba, más que nada, la capacidad de aceptar con gracia una derrota electoral, sin insultos y acciones destructivas.
Estaba acostumbrado a la actitud de nuestros caciques políticos, que no perdían nunca porque el voto era una farsa y solo servía para darle cierto cariz legal a los fraudes electorales, ya fuera porque se llenaban las urnas previamente o se perdían las que contenían votaciones dudosas o, como sucedió años mas tarde, vergonzosamente, se cayera el sistema.
Introducción Los colegios comunitarios son una pieza clave en el rompecabezas educativo de California. Es el camino obligado para la mayoría de los estudiantes de minorías raciales como para los de bajos recursos económicos que aspiran a continuar una carrera universitaria. En este aspecto, los resultados dejan mucho que desear.
El estudio "Divided we fail" del Institute for Higher Education Leadership & Policy señala que los niveles de graduación son muy bajos al igual que el índice de transferencia a la universidad. Por ejemplo, el 70% de los alumnos que buscan un título no completaron un certificado, un título ni se transfirieron a una universidad después de seis años de inscripción. El porcentaje es aun mayor para los afroamericanos y latinos.
Este desafío requiere una acción conjunta por parte de las autoridades educativas y políticas estatales. Es necesario que los alumnos con ambiciones universitarias estén bien guiados y preparados académicamente. De la misma manera a nivel legislativo deben tomarse medidas para no erosionar la función de estos colegios como puente para las universidades estatales. Finalmente, urge que los colegios comunitarios sean más transparentes en hacer público los datos que poseen sobre su alumnado y que están clasificados por raza edad y género.
El Public Policy Institute of California señaló recientemente que nuestro estado puede crear un millón de empleos para bachilleres por arriba de la cantidad de estudiantes que están preparándose. Esta perspectiva representa un serio déficit laboral con un profundo impacto económico y humano, con gente que no está preparada para el presente y futuro cercano.
Los colegios comunitarios tiene muchas exigencias sobre sus hombros, como la educación para adultos y la capacitación técnica, entre otros. Sin embargo, no pude descuidar su misión como camino de preparación para la educación universitaria.
Los colegios comunitarios son una pieza clave en el rompecabezas educativo de California. Es el camino obligado para la mayoría de los estudiantes de minorías raciales como para los de bajos recursos económicos que aspiran a continuar una carrera universitaria. En este aspecto, los resultados dejan mucho que desear.
Análisis
El estudio "Divided we fail" del Institute for Higher Education Leadership & Policy señala que los niveles de graduación son muy bajos al igual que el índice de transferencia a la universidad. Por ejemplo, el 70% de los alumnos que buscan un título no completaron un certificado, un título ni se transfirieron a una universidad después de seis años de inscripción. El porcentaje es aun mayor para los afroamericanos y latinos.
Conclusión
Este desafío requiere una acción conjunta por parte de las autoridades educativas y políticas estatales. Es necesario que los alumnos con ambiciones universitarias estén bien guiados y preparados académicamente. De la misma manera a nivel legislativo deben tomarse medidas para no erosionar la función de estos colegios como puente para las universidades estatales. Finalmente, urge que los colegios comunitarios sean más transparentes en hacer público los datos que poseen sobre su alumnado y que están clasificados por raza edad y género.
El Public Policy Institute of California señaló recientemente que nuestro estado puede crear un millón de empleos para bachilleres por arriba de la cantidad de estudiantes que están preparándose. Esta perspectiva representa un serio déficit laboral con un profundo impacto económico y humano, con gente que no está preparada para el presente y futuro cercano.
Los colegios comunitarios tiene muchas exigencias sobre sus hombros, como la educación para adultos y la capacitación técnica, entre otros. Sin embargo, no pude descuidar su misión como camino de preparación para la educación universitaria.